miércoles, 17 de noviembre de 2010

Análisis Cronológico

El análisis cronológico es un procedimiento que se utiliza para ordenar los acontecimientos y los hechos históricos en una secuencia temporal. Estos hechos pueden ser de un tema o situación en específico y nos sirve para poder identificar los momentos más importantes o sobresalientes que sucedieron para que ese acontecimiento se llevara de esa forma o tuviera un resultado particular o característico.

Como su nombre lo indica, el Análisis cronológico esta sujeto a un tiempo-espacio muy riguroso, formando así parte de la historia. Pues no hay suceso en la historia que no surja de otros que le hayan precedido y que no llegue ser origen de otros más o menos importantes.

Para poder llevar a cabo un Análisis Cronológico nos podemos ayudar de un eje, esto consiste en situar los hechos históricos sobre una línea en la que se representa en tiempo absoluto o cronológico (puede estar separada la sucesión por meses, años, siglos, decaes, etc.). Cuando la línea esta en forma vertical se le denomina eje cronológico y si es de modo horizontal entonces es un friso cronológico.

Este análisis se puede utilizar para diferentes hechos y no sólo para un suceso histórico. Por ejemplo se puede analizar la vida de un personaje identificando los momentos más característicos o de ruptura que ayudaron a formar a aquella persona. Y es que el carácter temporal- lineal y las relaciones de causa-efecto o de antecedente- consecuente del Análisis cronológico suele confundir su procedimiento con la concepción simplista de que sólo funciona en hechos históricos importantes, cuando su verdadera función es la sucesión de acontecimiento en una secuencia espacial y temporal.

Pero la continuidad temporal impide apreciar los cambios y rupturas que caracterizan a los procesos históricos. En consecuencia la utilización de los ejes o frisos cronológicos deben estar en función de la ordenación de información para la elaboración de conclusiones o explicaciones sobre un hecho.
El análisis cronológico debe seguir los siguientes puntos:

Al acontecimiento que se estudiará debe de tener un titulo que englobe el proceso o los hechos que van a ser representados o analizados.

Determinar la primera y la última fecha del proceso o período que se va a representar. Esto indica establecer el espacio físico y temporal específicos del acontecimiento, es decir, establecer su periodización. La delimitación temporal de un proceso supone también su conceptualización.

Decidir, una vez vista la duración total de lo representable, la unidad de medida (siglos, decenios, años, etc).

Poner dicho orden los acontecimientos más importantes, los característicos o de ruptura y contextualizarlos e interpretarlos.

Para poderlos interpretar adecuadamente los datos se pueden dibujar dos líneas rectas paralelas verticales (si fueran horizontales se denominaría friso cronológico) por cada uno de los ejes. Su longitud debe tener como divisor común el número de tramos previstos. Por ejemplo, si vamos a representar 100 años en tramos de diez años, la longitud del eje deberá ser de 10 centímetros, 20, 30, 40, etc. Conviene elegir como divisores números enteros en centímetros. En el ejemplo pueden observarse dos ejes que representan diversas duraciones y que, en consecuencia, han sido segmentados con valores cronológicos diferentes.

Dividir las líneas paralelas en tramos iguales con segmentos perpendiculares. Las distancias tienen que ser equivalentes al tiempo representado. Esta operación es casi simultánea a la anterior.
Colocar junto al segmento superior la fecha más antigua. Y en el extremo inferior la última fecha seleccionada y distribuir el resto de la numeración de la unidad de tiempo elegida junto a cada segmento.

Escribir, haciéndolo coincidir con la fecha en que sucedió, los hechos que se quieren representar. Para ello es fundamental elegir los hechos significativos. No se representa cualquier hecho sino aquellos que se relacionan con el problema planteado previamente.

Analizar e interpretar los hechos puestos contextualizarlos y resignificandolos.

Por ultimo revisar el eje y completarlo a medida que se quieran representar nuevos hechos. Es posible que en un determinado momento haya que realizar un eje nuevo con una escala más pequeña para que quepan todos los hechos que van apareciendo en la unidad.
Una vez seguidos estos pasos podemos identificar de manera más rápida y gráfica los hechos importantes y las rupturas en un acontecimiento dándonos la información necesaria para analizarlo y tratando se abstraer las conclusiones adecuadas.

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