La clase comenzó con un debate a propósito de las diferencias entre el tetris y los rompecabezas como una analogía con la educación. Los puntos a destacar fueron que los rompecabezas tienen un límite, mientras que el tetris puede ser infinito; que las piezas del primero tienen un único lugar y forma, y en el tetris existe la posibilidad de acomodarlas como queramos. Llegamos a la conclusión de que el aprendizaje, como el tetris, depende del sujeto y es un proceso en el cual hay varias posibilidades a disposición de las decisiones individuales.
Continuamos con una actividad en parejas que consistió en que uno le describiera al otro una figura para que éste, sin conocer la figura, dibujara lo más acertadamente posible. Además varias compañeras tenían la tarea de observar la actividad para después comentarla con el grupo.
Fue un juego muy divertido que puso a prueba la capacidad de comunicarnos así como la paciencia de todos los compañeros. Las chicas que observaban comentaron que la dinámica entre las parejas fue muy variada pero que, en general, reinó la desesperación.
Por último, hicimos equipos de cinco personas para trabajar en un sketch, con tema secreto, para la siguiente oportunidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario