Aunque la estadística no suele ser una palabra ajena a nuestro vocabulario, definirla fue todo un reto para el grupo el pasado jueves 2 de septiembre. Y lo fue porque, al tratar de precisar un concepto de semejante envergadura y de manera conjunta, fluyeron ideas heterogéneas que, poco a poco, con ayuda del diálogo, lograron amalgamarse.
No fue una prueba sencilla, mas sí bien lograda.
Acordamos que la estadística no es una ciencia. Es, mejor expresado, una herramienta que sirve a la tarea de disciplinas que pueden ser científicas o no científicas. Y, para tales efectos, se vale de recursos de la matemática como: promedios, porcentajes, sumas, multiplicaciones…
Tal bondad permite expresar fragmentos de la realidad mediante términos numéricos en virtud de comprender, de manera abstracta, sus dimensiones. Pero, según platicamos, eso es sólo el principio. Es sólo el comienzo de una tarea que, de quedarse en simples cifras, poca utilidad tendrá.
Así pues, acordamos en clase que lo que las estadísticas “expresan” no son conclusiones. Son, precisamente, una etapa previa: De la lectura que se haga de tales resultados el investigador, en nuestro caso un investigador social, podrá afirmar o desechar ideas que se tengan de un cuerpo de estudio determinado en un momento y un espacio particular.
La invitación fue entonces apropiarnos de la estadística para entender la realidad, pero no tomarla como la panacea, como la solución a todas nuestras dudas. Porque, sin menospreciarla, es sólo una “herramienta”, y, en este sentido, las herramientas sirven tanto o tan poco como nosotros queramos.
No fue una prueba sencilla, mas sí bien lograda.
Acordamos que la estadística no es una ciencia. Es, mejor expresado, una herramienta que sirve a la tarea de disciplinas que pueden ser científicas o no científicas. Y, para tales efectos, se vale de recursos de la matemática como: promedios, porcentajes, sumas, multiplicaciones…
Tal bondad permite expresar fragmentos de la realidad mediante términos numéricos en virtud de comprender, de manera abstracta, sus dimensiones. Pero, según platicamos, eso es sólo el principio. Es sólo el comienzo de una tarea que, de quedarse en simples cifras, poca utilidad tendrá.
Así pues, acordamos en clase que lo que las estadísticas “expresan” no son conclusiones. Son, precisamente, una etapa previa: De la lectura que se haga de tales resultados el investigador, en nuestro caso un investigador social, podrá afirmar o desechar ideas que se tengan de un cuerpo de estudio determinado en un momento y un espacio particular.
La invitación fue entonces apropiarnos de la estadística para entender la realidad, pero no tomarla como la panacea, como la solución a todas nuestras dudas. Porque, sin menospreciarla, es sólo una “herramienta”, y, en este sentido, las herramientas sirven tanto o tan poco como nosotros queramos.
Bitácora
ResponderEliminarClase del lunes 6 de septiembre de 2010. Proc. Y análisis de la información.
La clase dio inició poco después de las 7:30 cuando la profesora cerró la puerta de acceso.
De tal forma, se procedió a hablar acerca de la tarea que había sido encargada una clase antes acerca, precisamente, de la estadística. Cada uno de los alumnos debía investigar qué era ésta y ejemplificar con diversas tablas y gráficas recortadas tanto de periódicos como de revistas a manera de reto.
Algunos estudiantes tenían el encargo de hacer la explicación mediante posters, cada uno de ellos tenía una característica primordial. Por ejemplo, había uno para personas discapacitadas, otro para niños, adultos, jóvenes, etcétera. El objetivo era dar la misma información de manera distinta, es decir, para públicos diversos.
Una vez entendido el tema, se procedió a formar equipos para cada computadora y seguir practicando con el programa de windows, excell. Sin embargo, esta vez se anotaron en el pizarrón los alineamientos a seguir: sumas, ambiente (límite, nombre de celdas), el uso del asa fill, insertar columnas y filas, seleccionar, filtros, gráficas, porcentajes, multiplicaciones, divisiones, restas, bordes, promedios, alineación, numerar hojas e insertar imágenes.
Se proponía que aquellos compañeros quienes utilizaban perfectamente el programa ayudaran a los que poco sabían. En mi caso, estuve con Alicia, Marina, Gemma y Saide; las cuatro manejabamos excel en nivel óptimo, pero fue de mucha ayuda, ya que, aquello que no sabía hacer una lo hacía otra. Así que hubo una ayuda mutua muy positiva y, en definitiva, abordamos y logramos hacer correctamente, todos los puntos que estaban enlistados.
Por otro lado, al observar al grupo la situación no era diferente, muchos explicaban mientras otros controlaban la computadora. La profesora Cristina atendía y esclarecía a quienes simplemente no podían realizar algún objetivo.
Por último, la maestra encargó seguir realizando dichas actividades de manera constante, pues habría una prueba de manejo del mismo, además que su uso correcto es indispensable dentro de las ciencias sociales.
Muchas gracias Rubén por subir tu bitácora además de que es grato leerte nos iba a hacer falta.
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